quiénes somos
Quiénes somos
Somos Yhordan y Sandra, esposos, servidores y una familia que desde hace varios años busca entender cómo vivir la fe de una manera que trascienda las palabras y se convierta en una forma de vida.
Nuestra historia comenzó en 2012, cuando nos conocimos mientras servíamos en la Red de Adolescentes de la IACYM Pueblo Libre, en Lima.
Desde entonces, hemos compartido diferentes etapas de servicio, aprendizaje y crecimiento en nuestra fe.
También hemos vivido distintas experiencias profesionales y ministeriales que nos han ayudado a descubrir nuestros dones, nuestras preguntas y las formas en las que podemos ponerlos al servicio de otros.
UNA HISTORA DE FE, MISIÓN Y FAMILIA
Uno de los momentos que más marcó nuestro camino fue la creación de LEVEL UP, una red para jóvenes universitarios que diseñamos desde cero. Buscando nuevas formas de compartir el evangelio de Jesús con otros jóvenes, terminamos conociendo CIMA, un programa de formación misionera en Chile que cambió nuestra manera de entender la misión.
Llegamos pensando que viviríamos una experiencia juvenil, pero encontramos algo mucho más profundo: una invitación a mirar la misión de Dios desde una perspectiva mucho más grande y a preguntarnos cuál podía ser nuestro lugar dentro de ella. Para Yhordan, muchas de esas preguntas ya estaban dando vueltas en su corazón; para Sandra, CIMA fue un momento de claridad que ayudó a ponerle nombre a algo que Dios venía haciendo desde hacía tiempo.
Desde entonces, la misión comenzó a formar parte de nuestras conversaciones, nuestros sueños y también de nuestras decisiones. En algún momento entendimos que queríamos prepararnos para servir de una manera más consciente y profunda, y así llegamos a PRISMA, la escuela misionera de MOVIDA en Suiza.
Pero nuestra historia no siguió una línea recta. La pandemia nos llevó a postergar nuestros planes. Después nos casamos, construimos nuestro hogar, trabajamos y comenzamos a vivir una etapa diferente. Con el tiempo también llegó nuestra hija, y eso nos llevó a replantearnos muchas cosas, entre ellas cómo se veía la misión para nosotros como familia.
En 2022, mientras conversábamos sobre Nicodemo y el llamado de Jesús, nos encontramos frente a una pregunta que terminó marcando un antes y un después: ¿queríamos quedarnos en el “casi” o realmente estábamos dispuestos a dar el paso? Decidimos que queríamos ir.
Después vinieron los años de preparación, los planes que cambiaron, los recursos que tuvimos que reunir, las conversaciones difíciles, las dudas y muchas oraciones. Hasta que finalmente, en 2026, llegamos a PRISMA como familia y pudimos vivir esa experiencia que durante tantos años había estado presente en nuestras conversaciones.
¿Y ahora qué?
Vivir PRISMA nos permitió mirar nuevamente la misión desde muchos lugares: desde el aprendizaje y el servicio, pero también desde la familia, la cultura, las relaciones, la convivencia y las preguntas que aparecen cuando uno sale de lo conocido. Fue una experiencia que nos dio herramientas, nos confrontó, nos permitió conocer nuevas realidades y, sobre todo, nos ayudó a hacernos nuevas preguntas.
PRISMA fue una etapa muy importante de nuestra historia, pero no sentimos que haya sido una respuesta definitiva. Más bien, abrió nuevas preguntas sobre nuestro propósito, nuestra forma de servir y cómo queremos vivir esta siguiente etapa de nuestras vidas.
Hoy estamos en un proceso de búsqueda y discernimiento. Estamos intentando entender cómo se conecta nuestra historia, nuestra experiencia profesional, nuestra vida familiar, nuestra fe, nuestro servicio y todo lo que aprendimos durante PRISMA con lo que Dios quiere hacer en nosotros hacia adelante.
No tenemos todas las respuestas. Y quizás esta sea una de las cosas que más queremos transmitir desde Sin Fyltro: no estamos escribiendo desde la llegada, sino desde el camino.
Somos una familia que sigue aprendiendo a confiar, a servir y a descubrir cómo vivir el propósito de Dios en medio de la vida real, con sus responsabilidades, sus preguntas, sus cambios y también sus momentos de incertidumbre. Aquí compartimos parte de esa historia: lo que hemos vivido, lo que estamos aprendiendo y las preguntas que todavía seguimos haciendo.
Porque creemos que el propósito no siempre aparece como un mapa completo. A veces se va revelando mientras caminamos.
Y nosotros seguimos caminando. 💛

